Las 10 mejores novelas de la historia

Las novelas que más me han influido

A lo largo de mi vida han sido centenares los libros que han pasado por mis manos, unos mejor recibidos que otros, por supuesto, pero de todos he aprendido algo, aunque no con todos haya disfrutado igual. No hay escritor malo ni lector exigente, simplemente cada cual busca el estilo y el tipo de lectura que más le satisface, sin desmerecer a ningún autor que haya volcado toda su alma en sus escritos. Terror, aventuras, romántica, histórica, ensayo, cualquier género ha sido siempre bien recibido en mi copiosa biblioteca. Pero, naturalmente, existen una serie de obras que han influido, primero en mi vida, y posteriormente en mi forma de escribir, y que no puedo dejar de aconsejaros. He reducido a 10 las novelas que más me han impactado por una u otra razón: espero que alguno de vuestros libros favoritos se encuentren entre mis elegidos. El orden es aleatorio y caprichoso al mismo tiempo, ya que no siguen un orden establecido en mis preferencias. Tenía que empezar por una y acabar por otra, y este es el resultado.

La sonrisa etrusca

José Luis Sampedro (Barcelona, 1 de febrero de 1917 – Madrid, 8 de abril de 2013). Escritor, humanista y economista que abogó por una economía «más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos». En 2011 se le concedió el Premio Nacional de las Letras Españolas.
Salvatore Roncone, un viejo cascarrabias, tozudo y extraordinariamente apegado a su tierra es trasladado a Milán por su hijo Renato cuando es diagnosticado de un cáncer. Allí descubre su último afecto: su nieto Bruno, de trece meses de edad, nombre que hace feliz al abuelo, pues ese era el nombre que recibía Salvatore en la clandestinidad partisana. Y vivirá también su última pasión: el amor de una mujer que iluminará la etapa final de su vida concediéndole toda su plenitud. Una bellísima novela, para mí la mejor de José Luis Sampedro, escrita con vocación de sencillez y fuerza. “En el libro no hay trucos literarios. Está escrito con la máxima sencillez que he podido alcanzar”, dijo en una ocasión José Luis Sampedro sobre ella.

Los santos inocentes
Miguel Delibes (Valladolid, 17 de octubre de 1920 – 12 de marzo de 2010), miembro de la Real Academia Española desde 1975 hasta su muerte, ocupando la silla «e». Gran conocedor de la fauna y flora de su entorno geográfico, apasionado del mundo rural, supo plasmar en sus obras todo lo relativo a Castilla y a la caza. Una de las primeras figuras de la literatura española posterior a la Guerra Civil, reconocido con multitud de galardones. En 1947 escribió su primera obra, “La sombra del ciprés es alargada”. Los años 60 suponen la cumbre de Delibes como escritor: “Viejas historias de Castilla la Vieja” (1960), o “Por esos mundos” (1961). En 1962 publica “Las ratas”, obteniendo el Premio de la Crítica. Publicó su última gran obra en 1998, “El hereje”, homenaje a Valladolid, con la que ganó el Premio Nacional de Narrativa. “Los santos inocentes” fue publicada en 1981. Ambientada en los terrenos de un cortijo extremeño, nos presenta las dos realidades del momento: por un lado, la de los señoritos, opresores; por otro la de sus sirvientes, los sometidos. Ignorantes, analfabetos y resignados, llevan una vida que apenas merece ser vivida. “Los santos inocentes” es una brutal denuncia moral contra la injusticia social y la deshumanización de una parte de la sociedad menos favorecida. Con un lenguaje crudo y realista, el resultado en una obra sublime que te llega a lo más profundo como muy pocas lo logran.

Rosaura a las diez
Marco Denevi (Buenos Aires, 12 de mayo de 1922 – ibíd, 12 de diciembre de 1998), escritor y dramaturgo argentino, irrumpió en la literatura cuando tenía ya más de 30 años. “Rosaura a las diez” gana en 1955 el Premio Kraft y la novela se convierte de inmediato en un gran éxito. Dos años después incursiona en el teatro con “Los expedientes”, estrenada en el Cervantes y con la que obtuvo el Premio Nacional de Teatro. Denevi se define como un “ejercitador de las letras”. Los elementos característicos de sus obras, siempre admirablemente bien construidas, son los personajes que incurren en lo estrafalario y su preferencia por la intriga y su humor negro.
“Rosaura a las diez” fue la primera novela de Marco Denevi. La historia se estructura alrededor de los personajes que habitan en la pensión La Madrileña, en Buenos Aires. La Sra. Milagros es la dueña de la pensión donde viven sus tres hijas. Camilo Canegato (un tímido pintor), David Réguel (un estudiante de abogacía) y la señora Eufrasia son sus principales personajes. Denevi compone un mundo de ficción que el lector remata a partir del punto de vista que cada protagonista tiene, según sus propias convicciones, de los enigmas que ofrece el relato. Durante seis meses, Camilo recibe misteriosas cartas de amor de una muchacha que se identifica como Rosaura. Pero todo se vuelve oscuro cuando es encontrada muerta y cada uno de los personajes tendrá que dar su versión de la historia.
Su profunda estructura retrata una realidad presente que alterna brillantemente con otras realidades alternativas. El autor muestra así la visión que cada cual tiene sobre una sucesión de acontecimientos en los que todos, de una u otra forma, han intervenido. Los testimonios de cuatro de los protagonistas culminan con una carta inconclusa de Rosaura en la que Denevi hace partícipe al propio lector, y con la que el misterio es desvelado. “Rosaura a las diez”, perfecta e irrepetible, una de las novelas con las que más he disfrutado.

Sin novedad en el frente
Erich María Remarque (Osnabrück, Alemania, 22 de junio de 1898 – Locarno, Suiza, 25 de septiembre de 1970) es el seudónimo del escritor alemán Erich Paul Remark. Participó en la Primera Guerra Mundial, hecho en el que se inspiró para escribir su máxima obra literaria, “Sin novedad en el frente” (1929). En 1939 emigró a los Estados Unidos con su primera esposa, Ilse Jutta Zambona, con la que se casó y divorció dos veces, junto a la que se nacionalizó en Estados Unidos en 1947. En 1958 se casó con la actriz de Hollywood Paulette Goddard y permaneció casado hasta su muerte en 1970.
“Sin novedad en el frente” es un clásico de la literatura antimilitarista, aunque el propio Remarque la calificara de apolítica. Es un relato crudo y veraz de la vida de un soldado durante la Primera Guerra Mundial. Esta novela me parece tan esencial porque relata los horrores que toda una generación de jóvenes, tanto a un lado como otro del frente, tuvieron que soportar. Miles de imberbes que partieron contra el enemigo convencidos por la patria, por sus padres, por sus profesores o por la prensa, de que iban a librar una guerra justa, necesaria y breve (¿A qué me suena esto?). Chavales que se toparon con una guerra carente de sentido para ellos, eterna y ajena a sus vidas. Los protagonistas de “Sin novedad en el frente” consumen sus días aprendiendo a convivir con la muerte y compartiendo tantas atrocidades que finalmente dejan de horrorizarles. La juventud para los soldados que combatieron en el frente era solo un mito perdido que jamás volvería: los días tranquilos en la escuela, la paz, la calma en su antiguo pueblo, sus hábitos de juventud, sus sueños… su futuro.

Crónica del rey pasmado
Gonzalo Torrente Ballester (Serantes, Ferrol, A Coruña, 13 de junio de 1910 – Salamanca, 27 de enero de 1999), fue uno de los literatos españoles más aclamados de su generación. Fue galardonado con el Premio Cervantes, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y el Premio Nacional de Narrativa, entre otros muchos.
“Crónica del rey pasmado” fue publicada por Planeta en 1989. Basada (supuestamente) en la figura de Felipe IV, nos relata la vida del rey durante unos pocos días después de pasar una noche con la mejor cortesana de la corte. Al rey le surge un inaudito capricho que removerá los cimientos del Estado, de la jerarquía política, y sobre todo de la eclesiástica: ver a la reina desnuda. Con su humor habitual, Torrente Ballester recrea la vida de la antigua corte del siglo XVII dibujando una fantástica y divertidísima parodia sobre la sociedad española de aquella época. Las discusiones sobre la moralidad de sus pretensiones, y las intrigas palaciegas que desencadena son hábilmente resueltas con ironía y gracia picaresca por este magnífico escritor. Pasarás un rato tan divertido con su lectura como pocos.

A sangre fría
Truman Streckfus Persons, conocido como Truman Capote (Nueva Orleans, Luisiana, 30 de septiembre de 1924 – Los Ángeles, California, 25 de agosto de 1984), fue conocido por su novela “Desayuno en Tiffany’s” (1958), y sobre todo por “A sangre fría”, (1966), su trabajo más celebrado. Con ella acuñaría el término non-fiction-novel, creando un referente de lo que sería el nuevo periodismo estadounidense. De la novela se han vendido más de trescientos mil ejemplares, y fue llevada al cine en 1967 por Richard Brooks.
“A sangre fría” narra el brutal asesinato sin sentido de los cuatro miembros de una familia de un pueblo rural de Estados Unidos, Holcomb (Kansas), y cómo los asesinos son capturados y sentenciados a pena de muerte. La familia asesinada, los Clutter, compuesta por Herbert Clutter, su esposa Bonnie y sus hijos Kenyon de 15 y Nancy de 16, vivían de la agricultura y tenían muy buena reputación. Eran religiosos, generosos, trabajadores, y aparentemente no tenían enemigos. Sus asesinos, Richard Eugene (Dick) Hickock y Perry Edward Smith, eran convictos en libertad condicional que creían que en la casa de los Clutter hallarían una caja fuerte con no menos de diez mil dólares. No la hallaron, pero de todos modos asesinaron a los padres y a sus dos hijos adolescentes.

Los Clutter, la familia asesinada

Capote tuvo que ganarse la confianza tanto de testigos como habitantes de Holcomb, algo que en un principio le resultó difícil dada su actitud estrafalaria y extrovertida, y ante todo por su condición homosexual. Siguió paso a paso la vida del pequeño pueblo, acompañó a la policía en las investigaciones que condujeron a la detención de Hickcock y Smith, pero ante todo, se centró en los dos criminales psicópatas hasta construir dos personajes a los que el lector llegará a conocer íntimamente.
Cuando los asesinos fueron detenidos, Capote empezó a hablar con Dick Hickock y Perry Smith. Se rumorea que Capote y Perry Smith llegaron a establecer una relación sentimental. Truman Capote asistió a muchas sesiones del proceso, pero para una mayor fidelidad compró las transcripciones del juicio.
Inspirándose en estos trágicos acontecimientos, y con la colaboración de su amiga Harper Lee (“Matar a un ruiseñor”), Capote construyó una crónica con una prosa de realismo feroz y contundente. Es un libro, al menos para mí, imprescindible, estremecedor y violento que desde su publicación se convirtió en todo un clásico.

Rebeca
Daphne du Maurier (13 de mayo de 1907 – 19 de abril de 1989), nieta del escritor y dibujante George du Maurier, fue una escritora británica famosa por novelas como “Rebeca”, “Mi Prima Raquel”, o “La posada Jamaica”“Rebeca” fue la tercera novela publicada por la autora en 1938. Du Maurier entregó el manuscrito a su editor, Victor Gollancz, en abril del 1938, y este enseguida predijo su éxito: “El nuevo libro de du Maurier contiene todo lo que el público quiere”.
“Anoche soñé que volvía a Manderley…”. Así comienzan los recuerdos de la segunda señora de Winter, que la transportan de nuevo a la aislada y gris mansión situada en la húmeda y ventosa costa de Cornish. Tras enviudar por primera vez, Maxim de Winter viaja hasta Montecarlo para olvidar su pasado. Allí se casa con una mujer más joven que él y, tras la luna de miel, regresan a la mansión de campo de los Winter: Manderley. Con un marido al que apenas conoce, la joven esposa se siente completamente asfixiada por la fantasmal presencia de la primera señora Winter.
En ningún momento a lo largo de la novela se menciona el nombre de la narradora, la segunda esposa de Max de Winter, que es quien relata en primera persona la historia. Con una gran belleza literaria, la autora mezcla misterio, intriga, amor y crimen, con un lenguaje sencillo donde nada es lo que parece. Clásico imprescindible.

Crónica de una muerte anunciada
Gabriel José de la Concordia García Márquez (Aracataca, Magdalena, 6 de marzo de 1927 – Ciudad de México, 17 de abril de 2014), fue un escritor, guionista, editor y periodista colombiano. En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura. Fue conocido por su apodo Gabo, y familiarmente y por sus amigos como Gabito.
“Crónica de una muerte anunciada” se publicó por primera vez en 1981, y ha sido incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX por el periódico El Mundo. La novela representó un acercamiento entre lo periodístico y lo narrativo, y una aproximación a la novela policíaca. La historia se inspira en un suceso real, ocurrido en 1951.
Cuando empieza la novela ya se sabe que los hermanos Vicario van a matar a Santiago Nasar para vengar el honor ultrajado de su hermana Ángela. La acción, clara y ambigua, atrapa al lector desde un principio, a pesar de que conoce el desenlace de la trama. Sin embargo, si todos saben que se va a cometer un asesinato, ¿por qué nadie trata de impedirlo? Cuanto más se sabe de este asunto, menos se comprende, y cuando la historia al fin se precipita a su conclusión, una sociedad entera estará siendo examinada.

Frankenstein
“Frankenstein o el moderno Prometeo”, o simplemente “Frankenstein” (título original en inglés: “Frankenstein; or The Modern Prometheus”), es una obra literaria de la escritora inglesa Mary Shelley, publicada el 11 de marzo de 1818.
Mary Wollstonecraft Shelley (de soltera Godwin; Londres, 30 de agosto de 1797 – ibíd, 1 de febrero de 1851) fue narradora, dramaturga, ensayista, filósofa y biógrafa. También editó y promocionó las obras de su esposo, el poeta romántico y filósofo Percy Bysshe Shelley. Su padre fue el filósofo político William Godwin y su madre la filósofa feminista Mary Wollstonecraft.
Durante el verano boreal de 1816, Mary Shelley y su marido Percy Bysshe Shelley hicieron una visita a su amigo Lord Byron en Suiza. Byron retó a los Shelley y a su médico personal John Polidori a componer, cada uno, una historia de terror. De los cuatro, solo Polidori completó la historia, pero Mary concibió una idea. Pocos días después tuvo una pesadilla y escribió lo que sería el cuarto capítulo del libro, basándose en las nuevas investigaciones de Luigi Galvani y Erasmus Darwin que trataban sobre el poder de la electricidad para revivir cuerpos ya inertes.
Para la consecución final de su obra Mary recurrió a su amado Percy para que le ayudara en sus errores gramaticales y en la fluidez del texto. En 1831 Mary llegó a reescribir la obra entera, algo que ya tenía pensado desde 1818.
Gracias al manuscrito original encontrado en la Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford se pudo realizar la edición de la obra original, sin intervención de Percy Shelley. Por tanto, tenemos tres ediciones de la obra: la original de 1817, la modificada de 1818 con la ayuda de Percy Shelley, y la reescrita en 1831.
La historia habla sobre temas tales como la moral científica, la creación y destrucción de vida y el atrevimiento de la humanidad en su relación con Dios. La novela narra la historia de Víctor Frankenstein, un joven estudiante de medicina obsesionado por desentrañar la misteriosa alma del hombre. Víctor crea un cuerpo a partir de la unión de distintas partes de cadáveres diseccionados y le da vida.
Víctor comprende en ese momento el horror que ha creado, rechaza con espanto el experimento y huye de su laboratorio. Al volver, el monstruo ha desaparecido. Pero la sombra de su pecado le persigue: el monstruo siente el rechazo de la humanidad y despierta en él el odio y la sed de venganza.
Mary Shelley acaba superando con creces con esta obra las expectativas de aquella apuesta de Byron, pues no sólo nos encontramos ante un mero relato gótico de fantasmas sino ante una obra maestra escrita por una muchacha de tan sólo diecinueve años.

Mi idolatrado hijo Sisí
Cerramos mi particular selección de novelas con otra obra de Miguel Delibes, en esta ocasión, “Mi idolatrado hijo Sisí” (1953). La novela está dividida en tres partes, ambientada cada una de ellas en una época de la historia reciente de España. El protagonista, Cecilio Rubes, típico burgués de capital de provincia, católico aparente y de mentalidad egoísta, mima a su hijo único hasta convertirle en un egoísta y un cobarde, hasta que la guerra civil española se lo arrebata. Al contrario que sus vecinos, los Sendín, que toman las armas por idealismo, Sisí intenta evitar el combate por todos los medios, por lo que su muerte acaba de dar a la novela un carácter antibelicista. Una de las mejores novelas de Miguel Delibes.

El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha

Y por supuesto, aunque no la he incluido en mi decálogo, no puedo dejar de mencionar la obra cumbre (bajo mi personal e insignificante perspectiva) de la literatura universal: “Don Quijote de La Mancha”, publicada a comienzos de 1605 por Miguel de Cervantes. Sirva desde aquí mi modesto homenaje a tan impresionante obra. ¿Y vosotros? ¿Estáis de acuerdo con esta lista? ¿Qué quitaríais o añadiríais? Os invito a contármelo, aquí, cuando gustéis.

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